Con motivo del comienzo de este nuevo año, el Presidente de la Empresa de Automóviles más prestigiosa del Mundo, la Automobili Lamborghini Corporation, se ha dirigido a sus trabajadores, clientes y accionistas por medio de un video clip de poco más de un minuto de duración (1′ 20”), para expresarles sus propósitos y planes para el presente 2016. Ha causado furor en la red este comunicado, que -como dicen mis novicios modernistas-, se ha hecho viral. Es impresionante la capacidad de convicción y de fuerza argumentativa, el buen hacer y el buen discurrir de este hombre que lleva sobre sus hombros el peso de una Corporación Automovilística, reconocida hasta ahora como la que tiene mayor consideración, crédito y buena fama entre todas las fábricas de automóviles de lujo del mundo.

En un derroche de imaginación y buen hacer, el Presidente se dirige a sus video-videntes con estas bellas y expresivas palabras:

La mayor parte de los habitantes del planeta se declaran necesitados de un automóvil. Esto debería provocar un diálogo entre las diversas corporaciones automovilísticas. No debemos dejar de dialogar y colaborar con quienes piensan distinto.

A continuación, y en una secuencia muy bien elaborada, aparecen cuatro conductores que van diciendo uno detrás de otro:

– Confío en la marca Mercedes

– Creo en la marca Audi

– Creo en la marca Lamborghini

– Creo en la marca Ferrari

Y continúa hablando el Presidente:

Muchos piensan distinto, sienten distinto, buscan un automóvil o encuentran un automóvil de diversa manera. En esta multitud, en este abanico de marcas de automóviles, una sola certeza que tenemos para todo es que todos somos automovilistas.

De nuevo, los cuatro conductores van repitiendo en el mismo orden que anteriormente:

– Creo en el automóvil

– Creo en el automóvil

– Creo en el automóvil

– Creo en el automóvil

Y por último, en un espléndido final, acaba diciendo el Presidente:

 Confío en tí para difundir mi deseo para este nuevo año: que el diálogo sincero entre hombres y mujeres de diversas empresas automovilísticas conlleve frutos de paz y justicia.

Ha sido genial. Este mismo día, todas las empresas automovilísticas del mundo se han felicitado, y han felicitado al Presidente por este mensaje tan ilustrativo y luminoso.

Al mismo tiempo, las acciones de Lamborghini en las Bolsas Mundiales se han venido abajo. Parece ser que muchos accionistas están que trinan con este mensaje, y van reduciendo o anulando sus inversiones en la Empresa. Hasta el punto de que exigen una reunión de urgencia del Consejo de Administración de Lamborghini, con la esperanza de poder encontrar el modo -siguiendo los Estatutos, claro- de destituir al Presidente por sus intenciones.  Parece que la caída en picado de la Corporación para 2016 es inevitable. Quien tenga fuerzas, puede ver el mensaje aquí.

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