Las Ordenes Mendicantes fueron fundadas para completar la gloriosa evangelización llevada a cabo por las Ordenes Monásticas, justamente en un momento en que emergían las Ciudades y se imponía una predicación con un talante diferente. Franciscanos y Dominicos se aprestaron a catequizar pueblos y ciudades, llevando una vida contemplativa a la vez que activa, sin vivir en un monasterio alejado de las Villas, habitando conventos en los que se atendían las necesidades religiosas de la población.

th Les digo a mis novicios, que nuestra Santa Orden se fundó para promover una catequesis auténtica, que permitiera a los frailes destruir el error existente entre los católicos, sometidos a las influencias perniciosas de herejías como la albigense, que mentían sobre la verdadera identidad de nuestra fe y enseñaban doctrinas claramente heréticas. Nuestro Padre Santo Domingo vislumbró la necesidad de promover el estudio intenso entre los frailes, para que tal catequesis fuera eficaz, segura y auténtica. Les interesaba la salvación de las almas.

th2Que no me digan a mí que esto no era adaptarse a los tiempos. Dios ha ido suscitando en las diferentes etapas de la Historia de la Iglesia los remedios, según las necesidades. Por eso estas Ordenes hicieron tanto bien a las almas y quedaron para siempre como verdaderos evangelizadores. Miren si no, la labor que siglos después de su Fundación hicieron en América del Norte y del Sur estos grandes frailes evangelizadores, aunque ahora nos los quieran presentar como genocidas los historiadores sinvergüenzas de turno y los tontos útiles que los acompañan siempre.

No puedo entender (o quizá entiendo demasiado bien), lo que ahora llaman Nueva Evangelización para decirnos que hay que llevar el Evangelio a las culturas de nuestro tiempo. Porque resulta que al final, siempre veo que el resultado es el mismo: o disparatado, o cutre, o acomplejado, o blasfemo. Y siempre, con petición de perdón: no queremos imponernos, no tenemos la razón, tenemos que dialogar, quiero ser vuestro amigo, tengo tanto que aprender de vosotros, amo a los pobres….

Ya veíamos hace unos días, la nueva evangelización que se ha propuesto hacer Sor Cristina, la discípula de Madonna. Hoy traigo a colación otra evangelización mucho más veloz: la neo-evangelización del patinete. Sí, como lo ven. Al parecer es un fraile franciscano (?) que ha visto claramente que Dios le pide evangelizar y dar testimonio con su artefacto (su skater o algo así) y frecuentar los ambientes ateos, armado de patinete y hábito.

Este fraile grabó este verano un video en EStados Unidos, para demostrar la síntesis entre el mundo del skate y la devoción a la Virgen María. Está clarísimo. Necia-evangelización en su estado puro. Y encima canta un Salve Regina de lo más new-age. ¡¡Lindo!! La verdad es que yo veo un tío en patinete y automáticamente me rezo las Letanías Lauretanas en estado de trance mariológico.

Por otra parte, otro monje (esta vez cisterciense, válgame Dios, San Bernardo), ha visto con la misma claridad que el de los patines, que su puesto está en liderar la Sección Espiritual de Podemos. Casi me caigo de la banqueta cuando me lo han contado. No del susto, sino de la risa. Un monje, con 48 años, tras 20 de vida monástica debe andar muy aburrido en su celda para tomar esta decisión. Ha grabado otro video (que él mismo define con razón como cutre, para poder ser aceptado por los Podemitas), para hacernos ver que Dios le pide que se vaya con los marxistas de Podemos para inciar una Espiritualidad Progresista como Dios manda. Recordemos que Dios debe ser progresista, puesto que su Vicario en la Tierra se ha definido como de izquierdas. Además, en las notas a pie de página de su presentación ha dejado alumbrado el susodicho monje, que está seguro que Francisco le comprendería. Hombre, no faltaba más. De eso sí que estoy seguro.

Me llama la atención el hecho de que Dios esté en comunicación tan directa con Sor Cristina, Fray Patinete y Fray Podemos. Seguramente Dios se ha dado cuenta de que hay que neo-evangelizar y aquí nadie tiene ni idea de cómo hacerlo. Por eso se apareció a la monja Caram y a la marota Forcades para hablarles del independentismo catalán y de la Teología de la Mujer. Ahora, con el favor divino, pueden estar más tiempo fuera de su convento que dentro. Yo creo que el resto de monjas de la comunidad están felices, porque una tía de éstas dentro del convento (con perdón), debe ser un peñazo auténtico. Y las Superioras están encantadas, porque generalmente éstas (y éstos) suelen ser bastante poco obedientes en cuanto se hacen famosos televiseros. Hasta que se largan del convento, claro.

Y es que ha cambiado el sentido de los mendicantes. Los Nuevos Mendicantes son ahora los que van mendigando una palabra de afecto, una frase de comprensión, una palmadita en la espalda, que les reconozcan los méritos. Que vean que ellos están con el mundo. Menudo papelón están haciendo -por ejemplo-, los jerifaltes del Opus Dei en Argentina, solicitando también el perdón de los progres y pidiendo guillotinas para los blogs tradicionalistas que se atreven a hablar del Papa. Aquí hay que espabilarse y congraciarse con quien sea, antes que perder los derechos de primogenitura (o de Prelatura, según se mire). Espero que los descalifiquen pronto desde arriba, como han hecho con algún otro.

Veremos en qué acaban todos estos frailes y sores. Ojalá me equivoque, pero no durarán mucho en el convento. El cisterciense al menos, ha dejado ya la cogulla y se adentra en el espíritu de Podemos para enseñarle a Pablo Iglesias a hacer oración y darles un cursillo de castidad a todos los de la Comisión de Garantías Democráticas. Aunque con la cara de monje que tiene, y el hablar conventual, me parece que sus charlas no van a durar mucho. Dentro de poco le veremos con coleta.

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