La reunión de cardenales para debatir sobre la familia (o sea, para decidir oficialmente lo que ya se ha decidido), se celebra este jueves y viernes. En realidad no hace falta más tiempo. Les basta con un par de horas para destrozar lo más posible, sin que se note.

El  ponente elegido  para ilustrar a sus ya ilustradas Eminencias es nada menos que el cardenal Kasper, requetejubilado hace tiempo, pero que sigue dando la matraca con su pensamiento anti-católico; algo así como hizo el cardenal Martini, pero en versión germana. Empeñados en dejarnos claro su pensamiento abierto, antes de enfrentarse con el Todopoderoso.

Es muy chocante que el Papa haya dicho que hay que tener imaginación e inteligencia para tratar este problema (¿), sin caer en la casuística. Ya se sabe que la casuística ha traído males funestos a la Iglesia. (Vean el minuto 1:00)

Es chocante que Kasper, vanidoso ante las preguntas de la prensa, acuda a un caso de casuística para meternos la comunión de los divorciados vueltos a casar. Ya se sabe que referirse al caso de una madre, que tiene una hijita, que lloraba porque su mamá no podía comulgar… es fundamental para suscitar en los oyentes la pena y la necesaria lástima para cargarse todo lo doctrinal que se ponga por delante. (Vean a partir del minuto 1:37)

No sé a quién hacer caso: al Papa sin casuística, o a Kasper con casuística. Aunque el resultado ya sabemos cuál será.

Ahora bien, lo mejor del vídeo es la llegada de Su Santidad, a-pie-como-uno-más, dando la mano a los guardias suizos, a los guardaespaldas y a la mujer de la limpieza (sospecho que estará dentro). Símbolo de los nuevos aires de pobreza, sencillez… y una pizca de chabacano. ¡¡¡Bieeennnnn!!!

FG

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